Origen, propiedades, beneficios

https://en.wikipedia.org/wiki/Beta-glucan
Los ingredientes de levadura se han utilizado ampliamente en la alimentación de mascotas durante décadas, principalmente como fuente de proteínas y otros nutrientes (como las vitaminas del complejo B) y como potenciador del paladar. Sin embargo, la levadura tiene componentes típicos en su estructura, que componen la pared celular: β-glucanos y oligosacáridos mananos (MOS). La concentración y disponibilidad de estos hidratos de carbono variará en función del tipo de levadura (Saccharomyces cerevisiae u otras) y del proceso de fermentación (cervecera, panadera, melazas, granos de destilería, etc.), así como de las tecnologías que se apliquen para obtener diferentes productos finales (secado inactivo, autolizado, hidrolizado, etc.).
B- glucanos para mascotas
Los β-glucanos de la pared celular de la levadura son β-1,3 y 1,6-glucanos de enlace, diferentes de los que se encuentran en los cereales (como la avena, el salvado de apenas y otros) que son β-1,4 y 1,3-glucanos. Esta diferencia fisicoquímica repercutirá en su función biológica, ya que los β-1,4-glucanos ramificados o lineales tienen una actividad limitada (proporción mayoritaria en las células vegetales), mientras que los β-1,3-glucanos con una ramificación adicional tienen el mayor efecto inmunomodulador (Petravić-Tominac et al., 2010). Así, los β-glucanos de la pared celular de Saccharomyces cerevisiae están formados principalmente por β-1,3-glucanos unidos en un esqueleto central con ramificaciones de β-1,6-glucanos de diversos tamaños (Petravić-Tominac et al., 2010) que a su vez se unen con las proteínas mananas, sirviendo de anclaje para la estructura e integridad de la capa manoproteica (Magnani & Castro-Gómez, 2008).
El complejo de manoglucanos mantendrá la estabilidad primaria de la MOS tal cual y su insolubilidad en agua. Esto es crucial para su función biológica en el intestino del animal. El principal modo de acción conocido de la MOS es servir de sitio de unión para las bacterias patógenas, evitar su adhesión al epitelio intestinal y su posterior colonización e infección (Moran, 2004). Bacterias como Salmonella y E. coli utilizan la fimbria de tipo 1, una lectina específica de la manosa, para reconocer glicoproteínas en la superficie del enterocito (Moran, 2004). Así pues, este mecanismo controla y reduce la carga entérica bacteriana y la infección.
MOS para mascotas
El MOS es ampliamente denominado y clasificado como prebiótico en la literatura; sin embargo, podría ser malinterpretado ya que la definición de prebiótico es “un ingrediente alimentario no digerible que afecta beneficiosamente al huésped estimulando selectivamente el crecimiento y/o la actividad de una o un número limitado de bacterias en el colon, y por lo tanto mejora la salud del huésped” (definición de Glenn & Roberfroid, 1995). Posteriormente, el concepto fue actualizado por la International Scientific Associataion of Probiotics and Prebiotics (ISAPP) como: “un ingrediente fermentado selectivamente que produce cambios específicos en la composición y/o actividad de la microbiota gastrointestinal, confiriendo así beneficio(s) a la salud del huésped”. Según la ISAPP, los prebióticos más estudiados y utilizados son la inulina, los fructooligosacáridos (FOS), los galactooligosacáridos (GOS) y, más recientemente, los oligosacáridos de la leche humana (HMO).
Estudios con perros de la literatura han reportado los beneficios de la suplementación con MOS relacionados con cambios en la microbiota intestinal (aumentando significativamente las bacterias beneficiosas y disminuyendo las patógenas), sistema digestivo (integridad intestinal, reducción del olor fecal y mejora de la calidad de las heces), modulación de las respuestas del sistema inmune (actividad fagocítica, interleucinas, inmunoglobulinas), entre otros (Swanson et al., 2002; Grieshop et al., 2004; Middelbos et al., 2007; Pawar et al., 2017; Theodoro et al., 2019). Sin embargo, muchos estudios informan de la utilización de un producto de pared celular de levadura (una combinación de β-glucanos y MOS) o no aclaran completamente la composición del producto MOS utilizado. Esto podría llevar a una interpretación errónea del modo de acción y los beneficios de los MOS frente a los β-glucanos.
Beneficios de los alimentos para mascotas
El organismo no sintetiza β-glucanos, por lo que deben ser reconocidos por el sistema inmunitario, induciendo respuestas inmunitarias (Petravić-Tominac et al., 2010), denominadas inmunomoduladoras. El proceso comienza con el reconocimiento por parte de las células fagocíticas (macrófagos, monocitos, células dendríticas, neutrófilos, asesinos naturales) de un receptor tipo Toll en su superficie celular, que reconoce patrones microbianos e induce una respuesta inmunitaria innata inmediata. La estructura que permite el reconocimiento por parte del sistema inmunitario son los patrones moleculares asociados a patógenos (PAMP), y entre los PAMP más conocidos se encuentran los β-glucanos, que desencadenan respuestas para proteger al huésped frente a la invasión de patógenos, caracterizando la inmunidad innata (Magnani & Castro-Gómez, 2008). Tras esta activación y fagocitosis, el fagocito presenta un fragmento de antígeno procesado. Estimula una respuesta en cadena mediante la liberación de citocinas proinflamatorias y la activación de la producción, liberación y movilización de células fagocíticas adicionales (producidas en la médula ósea) (Petravić-Tominac et al., 2010), la actividad fagocítica y otras respuestas inmunitarias mediadas por células.
Este efecto inmunomodulador significa entrenar el sistema inmunitario innato y prepararlo para una respuesta más rápida, mejor y más inteligente a los desafíos (Petravić-Tominac et al., 2010). El resultado práctico es reducir el proceso de inflamación (que cuesta menos al metabolismo), controlar las infecciones y sus consecuencias (estrés oxidativo, daño celular, etc.), y mejorar las inmunoglobulinas y la producción de anticuerpos (frente a patógenos/antígenos específicos o títulos de vacunas).
Existen varios productos de β-glucanos purificados y concentrados, y su efecto inmunomodulador se ha demostrado a lo largo de los años, así como cuando los β-glucanos forman complejos con MOS en la pared celular de la levadura. Estos beneficios parecen ser esenciales para los cachorros (debido a la etapa de desarrollo del sistema inmunitario y del tracto intestinal, además del período intenso de vacunación), los animales senior (debido a la susceptibilidad del sistema inmunitario en edades avanzadas), los animales con problemas intestinales o enfermedades que puedan causar depresión en la respuesta inmunitaria.
Los MOS y los β-glucanos son componentes clave de los productos de levadura. Su composición, concentración y disponibilidad están estrechamente relacionadas con el tipo de levadura del que proceden. Los MOS y los β-glucanos benefician a las dietas para mascotas por sus interesantes propiedades para equilibrar la microbiota, preservar la salud intestinal y modular la respuesta inmunitaria. Un conocimiento más profundo de esas propiedades clave ayuda a valorizarlas mejor en aplicaciones alimentarias para animales de compañía y permite su uso a medida para abordar retos específicos a los que se enfrentan estos animales, como el crecimiento, la reproducción y la recuperación.







